La Cooperativa del Campo San Isidro Labrador de Pedro Bernardo pone en marcha un proyecto de apadrinamiento con el objetivo de recuperar olivos centenarios.
Por 45€ los interesados podrán poner su nombre a un olivo, visitar el olivar y recibir aceite de los olivos recuperados.
El aumento de despoblación rural en Pedro Bernardo (Ávila) ha supuesto en muchos casos el abandono de olivos centenarios. Es por ello, que la Cooperativa del Campo San Isidro Labrador ha lanzado un proyecto de apadrinamiento con el que se quiere recuperar los olivos centenarios y la agricultura tradicional, al mismo tiempo que se genera empleo y riqueza con la producción de aceite de calidad: “Nos hemos propuesto darles una segunda oportunidad a estos olivos, a la par que ayudamos a que los jóvenes de nuestra región puedan apostar por quedarse en el pueblo”, comentan desde la Cooperativa.
El Olivar de Pedro Bernardo tiene su origen hace casi dos mil años en la época romana, concretamente en torno al 140 d.C, según un estudio reciente. Los ejemplares más antiguos que aún sobreviven en nuestros bancales se remontan al s.XIII, siendo nuestro olivar un patrimonio viviente de la época medieval. Nuestro aceite es único porque procede de un coupage de variedades antiguas de aceituna, cultivadas en bancales de granito, en un entorno de montaña al Sur de la Sierra de Gredos. Entre las variedades autóctonas de encuentran la Redondilla, ornal, Albar, Cornatilla y Machuna. Y variedades de mesa o doble propósito como la Injerta conocida en el s.XVIII como Enxerta o De Enagua. Una singularidad que dota al aceite de oliva virgen extra de una peculiar caracterización con sabor intenso y aroma de montaña.
Este proyecto “Apadrina un olivo”, que ya existe en otras partes de España, ha sido el resultado de ese abandono del campo, del encarecimiento de abonos y productos agrícolas, a los que se ha sumado también la dificultad de la recogida del olivar tradicional asentado en terrazas. Ahora, estos cientos de olivares abandonos buscan familia. La Cooperativa bajo el lema “Apadrina un Olivo, conecta con la naturaleza” quiere en un primer plazo recuperar 100 olivos centenarios e ir sumando olivares a medida que haya más padrinos apoyando el proyecto.
La aportación anual de cada apadrinamiento será de una cuota de 45 euros con la que la Cooperativa creará nuevos empleos para el cuidado y recuperación de los olivos centenarios. Esto ayudará por un lado, a evitar el éxodo rural que vive Pedro Bernardo y los pueblos del Valle del Tiétar y, por otro lado, a recuperar un oficio rural y necesario como es el trabajo en el campo.
A cambio los padrinos podrán poner su nombre al olivo que ayuden a recuperar, visitar el olivar y su entorno durante jornadas de apadrinamiento y recibir aceite de los olivos recuperados.
La Cooperativa del Campo San Isidro Labrador comenzó la lucha contra el abandono rural ya en 2021, con un proyecto de vivero donde se comenzó plantando y recuperando Higueras Autóctonas de Higo de Cuello de Dama, tan famoso en la localidad. A comienzos de este año vendieron los primeros ejemplares y cuentan con una lista de pedidos para la obtención en septiembre de los siguientes.
El proyecto “Apadrina un olivo” y el “Vivero de Higueras Cuello de Dama”, son una apuesta por parte de la Cooperativa del Campo San Isidro Labrador de Pedro Bernardo al desarrollo rural, la tradición y una oportunidad para todos aquellos jóvenes que quieren trabajar el campo.
Toda la información sobre el proyecto y cómo apadrinar olivos centenarios de Pedro Bernardo en la web https://apadrinaunolivodotblog.wordpress.com/